La mejor manera para disminuir de
peso es realizando una combinación entre la dieta y el ejercicio, pues los
resultados serán reflejados de manera más rápida debido a que habrá una perdida
de grasa, se mantendrá la masa muscular y además de eso se evitará volver a
ganar peso.
Las dietas Hipocalóricas son las más
recomendadas, estas son aquellas que aportan menos calorías de las que nuestro
organismo necesita, pero tienen que seguir suministrando igual cantidad de
nutrientes.
La mejor manera de disminuir de
peso según manual de nutrición debe aplicarse 3 pautas específicas:
1. Consumir una dieta
hipocalórica, pues la dieta es un componente esencial en la prevención y en el tratamiento
de la obesidad y del sobrepeso.
2. Mantenerse activos. La
actividad física, cualquiera que sea su intensidad, facilita el gasto de
energía y, por tanto, ayuda a la
dieta en la reducción de peso. Además, contribuye a mantener la
masa muscular (y la tasa
metabólica basal) que siempre se pierde, en mayor o menor medida,
cuando se realizan regímenes
hipocalóricos.
3. Modificar definitivamente los
hábitos alimentarios y de actividad física para garantizar el
mantenimiento del peso
conseguido. Para que al dejar de consumir la dieta hipocalórica el
consumo habitual no se traduzca
de nuevo en un incremento de peso. Puede ser relativamente
fácil perder peso, lo difícil es
mantenerse.
De igual manera Hay que evitar
las dietas estandarizadas. Es importante que las dietas estén individualizadas
teniendo en cuenta el estado de salud, el peso que se desea conseguir, los
hábitos alimentarios y el estilo de vida de la persona a la que van destinadas.
Los objetivos tienen que ser reales y fáciles de alcanzar, en consonancia con
las posibilidades de cada persona. Inicialmente deberán ser poco ambiciosos
para que actúen como un refuerzo positivo. Todo ello garantizará el éxito del
tratamiento. Recuerde que es fundamental un buen asesoramiento dietético o en
su defecto conocer muy bien el valor nutritivo de los alimentos y las necesidades
nutricionales. (Ángeles Carbajal Azcona. Departamento de Nutrición. Facultad de
Farmacia. Universidad Complutense de Madrid)
La actividad física, cualquiera
que sea su intensidad, facilita el gasto de energía y, por tanto, ayuda a la
dieta en la reducción de peso. Además, contribuye a mantener la masa muscular
(y la tasa metabólica basal) que siempre se pierde, en mayor o menor medida,
cuando se realizan regímenes hipocalóricos. Igualmente mejora la salud en
general. Se recomienda realizar entre 30 y 60 minutos diarios de algún tipo de
actividad física aeróbica (de intensidad moderada que ayuda a quemar más grasa.
( Ángeles Carbajal,S.f.)
Recomendaciones para cambiar
algunos hábitos a la hora de comer:
- Trate de mantener un horario
fijo de comidas.
- Evite picar entre horas.
- Procure no saltarse ninguna
comida. Evite el ayuno prolongado pues puede estimular los
mecanismos fisiológicos
encaminados a almacenar grasa.
- Intente comer un poco menos en
cada comida. Coma en platos pequeños, de postre. Procure no
repetir.
- No tiene por qué acabar todos
los alimentos que tiene en el plato. Como decía el Profesor Grande
Covián: "lo único que no
engorda es lo que queda en el plato".
- Siéntese en la mesa a comer y
hágalo con otras personas. Si es posible, no coma solo.
- Intente comer despacio,
masticando bien los alimentos. De esta forma dará tiempo para que se
activen las señales de saciedad.
- Sírvase en el plato lo que vaya
a comer. No coma los alimentos tomándolos directamente del
centro de la mesa. Corte el trozo
de pan que vaya a comer. Podrá controlar mejor lo que come.
- Deje que otra persona se
encargue de servirle los dulces y la repostería. Trate de reducir el
consumo de estos alimentos. En el
desayuno, sustituya la bollería, las galletas o el pan de molde
(que tienen más grasa) por pan de
barra.
- En la sobremesa, procure que no
haya quedado ningún alimento en la mesa.
- Cuando coma fuera de casa,
trate de seguir todas las recomendaciones. No es tan difícil. Inténtelo.
Recomendaciones sobre el consumo
de bebidas:
- Procure beber grandes
cantidades de agua, más de dos litros (unos 10 vasos de agua al día).
Recuerde que el agua no engorda.
Evite los refrescos, excepto los que no tienen calorías.
- Debe restringir el consumo de
alcohol. Además de no aportar más que calorías, puede desplazar a
otros alimentos más nutritivos de
la dieta.
Referencias bibliográficas.
https://www.ucm.es/data/cont/docs/458-2013-08-18-cap-22-dietas-adelgazamiento.pdf



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