miércoles, 20 de mayo de 2020

VEGETARISMO

VEGETARISMO

La Asociación Dietética Americana respalda que una dieta vegetariana bien planteada, es adecuada para las personas en todas las etapas de su vida, incluyendo embarazo, lactancia, infancia y adolescencia e incluso para atletas.
El vegetarianismo es considerado como un estilo de alimentación basado principalmente en el consumo de alimentos de origen vegetal. Hoy día son cada vez más las personas que deciden comenzar con un cambio en su alimentación. Existen diversas razones por las cuales una persona decide ser vegetariana, siendo la más destacada los beneficios en la salud. El vegetarianismo está asociado a una mejoría en el estado de salud pues contribuye a la prevención y tratamiento de ciertas enfermedades. Estos beneficios se le atribuyen al consumo de alimentos con alto contenido en fibra, vitaminas, minerales, antioxidantes y fitoquímicos. Sin embargo, una dieta vegetariana mal planificada tiene alta probabilidad de presentar déficits de ciertos nutrientes. Por tanto, surge la cuestión de si el seguimiento de una dieta vegetariana puede afectar al rendimiento de un deportista. La Asociación Dietética Americana respalda que las dietas vegetarianas bien planificadas son capaces de satisfacer las necesidades tanto energéticas como de macronutrientes para el correcto desempeño del atleta.
el vegetarianismo es considerado como un estilo de alimentación basado principalmente en el consumo de alimentos de origen vegetal, o descrito de otra manera, una  persona  vegetariana  es aquella  que  no  consume carne,  incluyendo aves, alimentos procedentes del mar, ni productos que contengan derivados de lo anterior  
la Asociación Dietética Americana respalda que una dieta vegetariana bien planteada, es  adecuada  para  las  personas  en  todas  las  etapas  de  su  vida, incluyendo  embarazo,  lactancia,  infancia  y  adolescencia  e  incluso  para  atletas
 Al hablar de rendimiento del deportista, sobre todo en deportes de resistencia, es muy importante hacer hincapié en una correcta ingesta de hidratos de carbono que asegure las reservas de glucógeno hepático y muscular pues eso determinará el éxito en el rendimiento.  Las recomendaciones actuales de carbohidratos en el deportista tienen un carácter individualizado y van atender al periodo de tiempo donde se encuentra el deportista (competición o entrenamiento) así como de las características de estos De esta forma, las recomendaciones de carbohidrato se encuentran entre 3 a 12 g/Kg  día dependiendo  del  deporte,  tipo  de  esfuerzo,  intensidad  y  duración  del  ejercicio.





RECOMENDACIONES DIETÉTICAS

Se recomienda la realización de ejercicio físico diario para prevenir la DM así como controlar los niveles de glucosa circulante y las complicaciones cardiovasculares asociadas. Se deberán realizar al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica de intensidad moderada (50-70 % de la frecuencia cardíaca máxima), repartidos en al menos 3 sesiones semanales y evitando periodos de descanso superiores a dos días. También se recomiendan 2 o más sesiones semanales de entrenamiento de resistencia (siempre y cuando no existan contraindicaciones). Por último deben evitarse los periodos superiores a 90 minutos sentado/tumbado, es decir, reducir el sedentarismo.
Abandonar el tabaquismo, ya que este incrementa el riesgo de enfermedad cardiovascular, DM tipo 2 y muerte prematura.
Llevar a cabo una dieta sana y equilibrada en el cual predomine el aporte de fruta, verdura, cereales integrales y proteínas con escaso aporte graso. Es destacable también la recomendación de restringir el aporte de sal, así como la ausencia de beneficios en pacientes con dietas hiperproteicas con respecto a las dietas con niveles altos de carbohidratos. También es importante la reducción del consumo de alcohol, al igual que de las grasas saturadas y tipo trans, siendo estas sustituidas por fuentes ácidos grasos monoinsaturados (frutos secos, aceite de oliva, aguacate…). Por último, se recomienda al paciente un mayor consumo de fibra y la no suplementación en vitaminas A, C y carotenos. (3)
Se recomienda una disminución en el aporte calórico en pacientes con DM tipo 2 y que a su vez presenten sobrepeso u obesidad. Con ello se trata de alcanzar una pérdida de peso que proporcione una serie de beneficios como la posibilidad de abandonar los antidiabéticos orales así como las dosis de insulina. Además supone una mejoría a nivel de colesterol y triglicéridos, ayudando al paciente a alcanzar los objetivos previamente expuestos.
El aporte proteico en el paciente diabético ha de ser de un 15-20% de las kcal totales, aunque en caso de diabéticos que además presenten una nefropatía, el aporte será inferior a 0.8g/kg/día, lo que aproximadamente supone un 10% de la ingesta calórica diaria.
Por otro lado, los hidratos de carbono deben proceder de fuentes como vegetales, frutas, cereales integrales y lácteos desnatados. Así mismo, la respuesta frente a un alimento es diferente en cada paciente y también es influida por su combinación con otros nutrientes, por ejemplo: es preferible tomarse una pieza fruta junto con un yogur o unos frutos secos, que la fruta sola.
En cuanto a la fibra, no existe diferenciación en la cantidad a ingerir con respecto a un individuo no diabético (30-35 g/día).
También cabe destacar que se deben reducir o evitar las bebidas azucaradas. Con ello ayudaremos a controlar el aumento de peso y las complicaciones cardiovasculares.
Si se opta por edulcorantes acalóricos para endulzar las preparaciones, destacamos la sacarina, el aspartamo y el acesulfamo K. En caso de utilizar técnicas culinarias con calor, evitar la sacarina en favor del aspartamo y acesulfamo K, ya que la pérdida de poder edulcorante (capacidad de endulzar) es mayor en la sacarina. Es importante la contraindicación de edulcorantes en mujeres embarazadas.
En referencia a las técnicas culinarias, se recomienda la cocción al agua, al vapor, los hervidos, escaldados, horno, papillote, plancha, brasa, parrilla. Por otro lado se deben evitar los rebozados, fritos, empanados. Tampoco se deben consumir platos o alimentos precocinados. Además, evitar el aporte excesivo de sal. Un consejo es no sacar el salero a la mesa.
No saltarse ninguna ingesta e intentar como mínimo comer 5 veces al día.
Alimentos a evitar:
Lácteos: leche condensada, leche entera, quesos grasos, yogures enteros o con nata/chocolate…
Carnes y derivados: vísceras, patés, fuagrás, chorizo, salami, morcilla…
Pescados: gambas, cigalas, ahumados, en salazón, conservas…
Cereales: arroces y pastas precocinados con ingredientes grasos, pastas rellenas, cereales de desayuno azucarados, galletas grasas, de mantequilla, etc.
Verduras y hortalizas: patatas fritas o de bolsa.
Frutas: secas, confitadas, en almíbar.
Frutos secos: evitar todo lo que no sean nueces, pistachos, avellanas, almendras o castañas.
Grasas: manteca de cerdo, tocino, nata, mantequilla.
Azúcares: azúcar refinado, dulces, chucherías, mermelada…
Bebidas: refresco, tónicas, mosto, bebidas alcohólicas.



Fuente:

https://dietopro.com/blog/2017/08/11/recomendaciones-dieteticas-objetivos-y-enlaces-de-interes-para-pacientes-con-diabetes-mellitus/

https://www.researchgate.net/publication/315752247_Dieta_vegetariana_y_rendimiento_deportivo


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